Temario específico · Tema 29 de 29

Tema 29. Atención y cuidados del paciente en situación terminal/cuidados paliativos.

Atención y cuidados del paciente en situación terminal/cuidados paliativos: Concepto de enfermedad terminal, principales problemas, cuidados físicos y psíquicos al paciente. Duelo, tipo y manifestaciones, apoyo al cuidador principal y familia. Cuidados post-mortem.

Revisado el con las bases oficiales.

Qué cubre este tema

El tema aborda la atención al paciente en situación terminal, definida en Andalucía por la Ley 2/2010, de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte, y por la SECPAL (enfermedad avanzada, progresiva e incurable, sin respuesta al tratamiento específico, con síntomas múltiples y pronóstico de vida limitado), y los cuidados paliativos según la OMS y el Proceso Asistencial Integrado Cuidados Paliativos del SSPA. Se estudian los principales problemas (dolor y escalera analgésica de la OMS, disnea, estertores, boca seca, estreñimiento, anorexia-caquexia, delirium, agonía), los cuidados físicos y psíquicos que presta el TCAE, los derechos del paciente (voluntad vital anticipada, rechazo de tratamiento, sedación paliativa, acompañamiento, habitación individual), la Ley Orgánica 3/2021 de eutanasia, las fases de Kübler-Ross, el duelo (tipos, manifestaciones y tareas), el apoyo al cuidador principal y a la familia y los cuidados post mórtem. Se preguntan las definiciones y derechos de la Ley 2/2010, los escalones analgésicos, las fases de adaptación, los tipos de duelo, los signos cadavéricos y los pasos del amortajamiento.

Ideas clave

  • La Ley 2/2010 de Andalucía (art. 5) define la situación terminal como la presencia de una enfermedad avanzada, incurable y progresiva, sin posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico y con un pronóstico de vida limitado a semanas o meses; la situación de agonía como la fase gradual que precede a la muerte, con deterioro físico grave, debilidad extrema, trastornos cognitivos y de conciencia y pronóstico de horas o pocos días; la sedación paliativa como la administración de fármacos para reducir la conciencia de la persona en situación terminal o de agonía, con su consentimiento, para aliviar síntomas refractarios; y la limitación del esfuerzo terapéutico como la retirada o no instauración de medidas fútiles. La SECPAL y la OMS definen los cuidados paliativos como la atención integral y activa que mejora la calidad de vida de pacientes y familias sin acelerar ni retrasar la muerte.
  • Derechos reconocidos por la Ley 2/2010: a la información y a la toma de decisiones (arts. 6 y 7), a rechazar o retirar una intervención aunque ponga en peligro la vida, dejando constancia escrita en la historia (art. 8), a formalizar la declaración de voluntad vital anticipada, que se incorpora a la historia clínica y se inscribe en el Registro de Voluntades Vitales Anticipadas de Andalucía creado por la Ley 5/2003 (art. 9), a recibir cuidados paliativos integrales en el hospital o en el domicilio (arts. 12 y 13), a la sedación paliativa cuando la precise (art. 14), a la intimidad y al acompañamiento familiar y auxilio espiritual (arts. 15 y 16) y, cuando está hospitalizado, a una habitación individual con permanencia del acompañante (art. 26). La Ley 41/2002 regula las instrucciones previas en su art. 11.
  • La Ley Orgánica 3/2021 regula la prestación de ayuda para morir: el art. 5 exige ser mayor de edad, capaz y consciente, tener nacionalidad española o residencia legal o empadronamiento superior a 12 meses, disponer de la información, formular dos solicitudes por escrito separadas al menos 15 días naturales, sufrir una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante certificados por el médico responsable, y prestar consentimiento informado; el proceso incluye un médico consultor y la Comisión de Garantía y Evaluación, y los profesionales sanitarios directamente implicados pueden ejercer la objeción de conciencia (art. 16).
  • Principales problemas y cuidados físicos: el dolor se trata según la escalera analgésica de la OMS (primer escalón, analgésicos no opioides como paracetamol y AINE; segundo, opioides débiles como codeína o tramadol; tercero, opioides potentes como morfina, fentanilo u oxicodona, siempre con coadyuvantes), administrado de forma pautada y con dosis de rescate, y el TCAE valora e informa del dolor con escalas (EVA, numérica, de caras) y aplica medidas de confort y posturales; la disnea se alivia con posición de Fowler, aire fresco, ambiente tranquilo y oxígeno si está prescrito; los estertores premortem con el decúbito lateral y la reducción de líquidos; la boca seca y las lesiones orales con higiene frecuente, hidratación de labios, cubitos de hielo o piña y saliva artificial; el estreñimiento por opioides con laxantes pautados y control de deposiciones; la anorexia con comidas pequeñas, apetecibles y sin forzar; las náuseas con antieméticos y la piel con cambios posturales, hidratación y prevención de úlceras por presión sin encarnizarse en la fase agónica, donde priman el confort y la ausencia de dolor.
  • Cuidados psíquicos: Kübler-Ross describió cinco fases de adaptación ante la muerte (negación, ira, negociación o pacto, depresión y aceptación), que no son necesariamente secuenciales ni universales; el TCAE adapta su actitud a cada una con presencia, escucha activa, respeto al ritmo del paciente, sin mentiras ni falsas esperanzas, respondiendo dentro de sus competencias y remitiendo las preguntas sobre el pronóstico al médico, cuidando la comunicación no verbal (contacto, tono, silencio), facilitando la expresión de emociones, la despedida y las necesidades espirituales y garantizando la intimidad y la dignidad hasta el final.
  • El duelo es la reacción normal ante una pérdida, con manifestaciones físicas (opresión, fatiga, insomnio, anorexia), emocionales (tristeza, culpa, ira, ansiedad, soledad), cognitivas (incredulidad, confusión, preocupación) y conductuales (llanto, aislamiento, hiperactividad o búsqueda del fallecido). Tipos: anticipado (se inicia antes de la muerte en enfermedades largas), normal (se resuelve en 6-12 meses), complicado o patológico (crónico, retrasado, enmascarado o exagerado; el DSM-5-TR considera trastorno de duelo prolongado el malestar intenso e incapacitante más allá de 12 meses en adultos) y desautorizado (no reconocido socialmente). Worden describe cuatro tareas: aceptar la realidad de la pérdida, elaborar el dolor, adaptarse a un mundo sin el fallecido y recolocarlo emocionalmente para seguir viviendo.
  • Apoyo al cuidador principal y a la familia: informar y formar en los cuidados (higiene, alimentación, movilización, administración de la medicación oral y sublingual, signos de agonía), integrarlos en el plan de cuidados sin sobrecargarlos, detectar la claudicación familiar y la sobrecarga (escala de Zarit) y ofrecer respiro, apoyo psicológico y social, orientar sobre trámites y recursos (Ley 39/2006, unidades de cuidados paliativos domiciliarios, asociaciones), facilitar la presencia y el acompañamiento sin restricciones de horario, permitir la participación en la despedida y en los cuidados post mórtem si lo desean, y hacer seguimiento del duelo, derivando el duelo complicado a salud mental.
  • Cuidados post mórtem: tras la certificación médica del fallecimiento y el registro de la hora, con guantes y respetando la intimidad, se informa a la familia y se le ofrece un tiempo de despedida; se coloca el cuerpo en decúbito supino con la cabeza ligeramente elevada, se retiran sondas, catéteres, drenajes y apósitos (salvo muerte judicial o autopsia, en que no se manipulan), se cierran los ojos y la boca (vendaje mentón-cabeza o prótesis dental colocada), se realiza la higiene y el taponamiento de los orificios naturales, se retiran joyas con inventario para la familia, se identifica el cadáver con etiquetas (nombre, número de historia, unidad, fecha y hora) en el cuerpo y en el sudario, se envuelve en el sudario y se traslada al mortuorio de forma discreta, registrando todo en la historia clínica. Los fenómenos cadavéricos son el enfriamiento (algor mortis), las livideces (livor mortis) y la rigidez (rigor mortis), que se inicia a las 2-4 horas, se completa a las 8-12 y desaparece a las 24-36 horas, por lo que el amortajamiento debe hacerse antes de que se instaure. Las enfermedades infecciosas exigen precauciones adicionales y bolsa de traslado según el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria de Andalucía (Decreto 95/2001).

Cuánto pesa en el examen

Este tema forma parte de Temario específico, del programa oficial de TCAE del SAS.

  • El ejercicio dedica 75 preguntas al temario, repartidas entre 29 temas: de media, 2,6 preguntas por tema.
  • Ritmo del examen: 120 minutos para 75 preguntas, unos 96 segundos por pregunta.
  • Cada error resta 1/4 de un acierto, así que 4 fallos anulan una respuesta correcta: solo compensa arriesgar si descartas alguna de las 4 alternativas.
  • Para el mínimo de 5 sobre 10 hacen falta 38 aciertos sin fallos.

Preguntas tipo examen

3 preguntas de muestra con el formato del examen. En Sacadiez tienes el banco completo del tema con explicación en cada respuesta.

  1. 1 Según el art. 5 de la Ley 2/2010, de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte (Andalucía), la administración de fármacos para reducir la conciencia de la persona en situación terminal o de agonía, con el fin de aliviar síntomas refractarios, se denomina:
    1. A Limitación del esfuerzo terapéutico
    2. B Sedación paliativa
    3. C Eutanasia
    4. D Obstinación terapéutica

    Correcta: B. Art. 5 de la Ley 2/2010: sedación paliativa es la administración de fármacos, en las dosis y combinaciones requeridas, para reducir la conciencia de la persona en situación terminal o de agonía y aliviar uno o más síntomas refractarios, con su consentimiento; la limitación del esfuerzo terapéutico es la retirada o no instauración de medidas fútiles.

  2. 2 En la escalera analgésica de la OMS, el tercer escalón corresponde a:
    1. A Analgésicos no opioides (paracetamol, AINE)
    2. B Opioides débiles (codeína, tramadol)
    3. C Opioides potentes (morfina, fentanilo)
    4. D Técnicas invasivas (bloqueos nerviosos)

    Correcta: C. OMS (1986): primer escalón, no opioides; segundo, opioides débiles; tercero, opioides potentes; en todos pueden añadirse coadyuvantes. Algunos autores proponen un cuarto escalón con técnicas intervencionistas, pero no forma parte de la escalera original.

  3. 3 Respecto a los cuidados post mórtem, es correcto afirmar que el amortajamiento debe realizarse:
    1. A Después de que se instaure la rigidez cadavérica, para facilitar la manipulación
    2. B Antes de que se instaure la rigidez cadavérica, que comienza a las 2-4 horas del fallecimiento
    3. C Siempre en presencia del médico forense
    4. D Retirando sondas y catéteres también en los casos de muerte judicial

    Correcta: B. Fundamento técnico (procedimientos de cuidados post mórtem): el rigor mortis se inicia a las 2-4 horas y se completa hacia las 8-12, por lo que el cuerpo se prepara antes; en muertes judiciales o con autopsia no se retiran dispositivos ni se manipula el cuerpo más allá de lo indicado.

Fuentes

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